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Carlos Lleras Restrepo: una mirada colombiana para un mundo en transformación

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Septiembre trae consigo una fecha que invita a mirar nuevamente la figura de Carlos Lleras Restrepo: el 27 de septiembre de 1994 murió quien había sido presidente de Colombia, estadista, economista, jurista, periodista y uno de los hombres públicos que con mayor profundidad pensó la relación entre el desarrollo nacional y las transformaciones del sistema internacional.

Recordarlo hoy no debería limitarse a una evocación histórica. Su pensamiento ofrece elementos para formular una pregunta vigente: ¿cómo debería reformarse el sistema internacional para responder a un mundo profundamente diferente de aquel en el que fueron construidas muchas de sus instituciones?

Lleras Restrepo entendía que Colombia no podía permanecer al margen de las grandes transformaciones económicas y políticas internacionales. Su experiencia lo llevó a ocupar, entre otros cargos, la vicepresidencia del Consejo Económico y Social de Naciones Unidas y a participar en escenarios internacionales relacionados con el comercio y la economía mundial. Durante su gobierno, además, impulsó una política orientada a diversificar las relaciones económicas de Colombia y a fortalecer los vínculos con América Latina.

Esa visión resulta particularmente significativa en el presente. El sistema internacional atraviesa una etapa de transformación en la que el poder económico y político está más distribuido, las tensiones geopolíticas se han multiplicado y las instituciones creadas después de la Segunda Guerra Mundial enfrentan dificultades para responder con la misma eficacia a los desafíos contemporáneos. El propio secretario general de Naciones Unidas ha advertido que las instituciones internacionales permanecen ancladas, en muchos aspectos, en una época anterior, mientras el poder mundial se encuentra en proceso de reconfiguración.

¿Qué habría pensado Lleras Restrepo frente a esta realidad?

Probablemente habría partido de una premisa fundamental: las instituciones internacionales no pueden ser estáticas cuando cambia la realidad que deben gobernar.

Su preocupación por la economía internacional resulta especialmente actual. Lleras dedicó buena parte de su producción intelectual a cuestiones como el comercio, los sistemas monetarios, la integración económica y las relaciones entre desarrollo nacional y economía mundial. La Fundación que lleva su nombre conserva, entre otros textos, trabajos sobre la política económica internacional, la integración de la economía mundial y la misión económica de Naciones Unidas.

Hoy la Organización Mundial del Comercio reconoce que el sistema comercial atraviesa una coyuntura decisiva y que sus reglas necesitan adaptarse a una economía mundial más multipolar, digitalizada y diversa. La lección que puede extraerse del pensamiento llerista es que reformar no significa destruir. Significa adaptar las instituciones para que continúen cumpliendo su finalidad.

Hay una segunda enseñanza: la integración regional puede ser una herramienta de autonomía, no de aislamiento.

Durante el gobierno de Lleras Restrepo Colombia participó activamente en el proceso que condujo al Acuerdo de Cartagena de 1969, antecedente fundamental de la integración andina. La lógica era clara: países con economías relativamente pequeñas podían ampliar su capacidad de negociación mediante la cooperación y la acción conjunta.

En el mundo actual, esa idea conserva vigencia. América Latina enfrenta problemas que ningún país puede resolver aisladamente: crimen transnacional, migración, cambio climático, seguridad alimentaria, transformación tecnológica y desigualdad. Una región más coordinada tendría mayores posibilidades de defender sus intereses dentro de un sistema internacional cada vez más competitivo.

Una tercera lección tiene que ver con el multilateralismo. Lleras no concebía la política exterior únicamente como una relación bilateral entre Estados poderosos y países de menor capacidad. Su experiencia internacional estuvo vinculada también con Naciones Unidas y con la búsqueda de reglas para ordenar las relaciones económicas internacionales.

Por eso, ante la crisis actual del multilateralismo, la alternativa no debería ser abandonar las instituciones internacionales, sino hacerlas más representativas, eficaces y capaces de producir resultados. La reciente discusión internacional apunta precisamente en esa dirección: preservar el sistema basado en reglas, pero reformarlo para que responda a las nuevas realidades.

Finalmente, Lleras Restrepo deja una enseñanza sobre la relación entre política interna y política exterior. Un Estado difícilmente puede proyectar influencia internacional si carece de instituciones sólidas, capacidad administrativa, estabilidad económica y una visión de largo plazo. Su gobierno estuvo marcado precisamente por el intento de transformar estructuras económicas y administrativas nacionales.

Quizá allí se encuentre la actualidad más profunda de su legado. La reforma del sistema internacional comienza también dentro de los Estados: con instituciones capaces, sociedades educadas, economías productivas y diplomacias profesionales.

Carlos Lleras Restrepo perteneció a otra generación y enfrentó problemas diferentes. No sería correcto trasladar mecánicamente sus respuestas al siglo XXI. Pero sí podemos recuperar sus preguntas: ¿cómo participa Colombia en el mundo? ¿Cómo protege sus intereses sin aislarse? ¿Cómo fortalece su autonomía sin renunciar a la cooperación? ¿Cómo convierte la integración regional en una herramienta de desarrollo? ¿Y cómo contribuye a construir reglas internacionales más equilibradas?

En un mundo donde nuevamente se discute el futuro del multilateralismo, esas preguntas conservan una sorprendente actualidad.

Recordar a Lleras Restrepo, entonces, no es mirar solamente hacia el pasado. Es volver a pensar, con sentido crítico, cómo debería Colombia participar en la construcción del mundo que viene.

 

Artículo Publicado en el Diario Eje21

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