Pensando en esta crisis
La situación que vive el país en la actualidad es el resultado de problemas estructurales que durante décadas los gobiernos de turno no han solucionado y que hoy pasa factura.
Independientemente de la existencia de grupos infiltrados en las manifestaciones, no es posible que en medio de la inestabilidad que vive el país, las noticias falsas sean las que más pululen y sobre todo, la fobia contra los ricos, contra los pobres, contra las minorías. ¡Basta de estratificaciones sociales! Todos somos colombianos y a todos nos corresponde a través del dialogo, el respeto y la tolerancia encontrar caminos y alternativas para lograr primero la cohesión social como nación, y segundo las reformas que requiere el país para impulsar la economía, fortalecer la salud, la educación, estimular los acuerdos de paz, desarrollar la infraestructura en el país en particular en las regiones, es decir, como lo diría Álvaro Gómez Hurtado, sobre lo fundamental, sobre los grandes temas que deben ser asuntos de Estado y no del gobierno de turno.
La cuestión no es de ricos y pobres o de mamertos como dicen algunos. John F. Kennedy decía:” Si una sociedad libre no puede ayudar a los muchos que son pobres, no puede salvar a los pocos que son ricos”. Por eso la nueva reforma tributaria tiene que ser más incluyente y justa.
El presidente Duque debería recordar lo que dijo Nelson Mandela: “nuestra mejor arma es la paz”, y esta solo se consigue con inversión social, asegurando un futuro de esperanza a los jóvenes e implementando los acuerdos de paz.
No es gobernando desde los escritorios, es sintiendo el clamor, el dolor y las necesidades de las distintas comunidades. Luis Carlos Galán decía: “No hay democracia si no se entiende la Nación como una misión colectiva, un compromiso de todos”
Lo que vemos en las noticias que transmiten los distintos medios de comunicación es como un golpe de estado anunciado, es la censura a estos medios, es polarizar más al país cuando debemos es fortalecer la democracia a través de un gran acuerdo nacional con grandes compromisos por parte de los diversos actores tanto públicos como privados y de la sociedad civil.
Parecería que algunos quieren desvirtuar las protestas pacíficas como elemento de conquistas democráticas a favor de todos los connacionales, convirtiéndolas en ideologías de grupos que pretenden dividir más al país y sobre todo a la institucionalidad.
No es a través de las armas y a violencia como se consiguen las grandes transformaciones, recordemos lo que dijo Martin Luther King “Una nación que gasta más dinero en armamento militar que en programas sociales se acerca a la muerte espiritual”. Podríamos decir que es el caso colombiano.
Urge que el gobierno y en general la clase política salgan de su burbuja y tomen conciencia de la importancia de acercar a los ciudadanos y a los gobernantes, y sobre todo que hagan lo necesario para que se retome la confianza que la nación perdió en ellos.
(*) Exdiplomática y escritora.
https://www.eje21.com.co/2021/05/pensando-en-esta-crisis/