[vc_row css=».vc_custom_1423751086688{margin-bottom: 0px !important;}» parallax_background=»»][vc_column][vc_column_text css=».vc_custom_1565906420050{margin-bottom: 38px !important;}»]No deja uno de asombrarse con titulares de noticias como la que se encontró en www.pulzo.com titulada: “Si encarcelan a Uribe habría serios problemas de orden público”: Semana, 25 de febrero del año en curso; y la noticia que aparece en la “revista digital Voces”, titulada “Denuncian impresionante red de portales que crean noticias falsas a favor de Iván Duque”.
Estas noticias muestran la crisis institucional y de valores en la que vive el país, con las que ayudan a recrudizar la polarización, la cual solo genera odios y resentimientos, que nos hace recordar la época de la violencia política que vivimos en el siglo pasado entre los liberales y los conservadores, y la que solo trajo muerte, retraso y desolación al país y a los colombianos.
El titular de la noticia “Si encarcelan a Uribe habría serios problemas de orden público” no es la más apropiada, pues con ella seguimos promoviendo los miedos y contribuimos sin querer a entorpecer la justicia y a hacerle honor a la impunidad.
Debemos partir del principio general del derecho, de que la ley es dura pero es la ley, y esta es para todo el mundo, sin distingo alguno. En ese orden de ideas, debemos dejar en libertad a la rama judicial y en el caso que nos ocupa a la Corte Suprema de Justicia, para que con independencia investigue y emita su sentencia o su fallo. Es decir si es culpable o no el señor Senador Uribe.
Todos debemos respetar los fallos de los jueces, de los magistrados de los tribunales y las altas cortes, y el senador Uribe no debe estar exento de ello, sino por el contrario debe hacer honor a su investidura y someterse a lo que la ley le diga.
No se debe tener miedo a que lo juzguen, sí se es inocente como él lo menciona. Sí es así, saldrá triunfante y se fortalecerá. Él debe de dar ejemplo. La justicia es una de las maneras de fortalecer las instituciones democráticas y el estado de derecho. No debemos ser incendiarios y llamar al desorden porque se aplica la justicia, o que las autoridades investiguen.
Ya es hora de que pasemos la página y dejemos atrás las mentiras, las manipulaciones, los odios, y ese enceguecimiento por el poder que tanto le hace daño a las instituciones democráticas.
Es hora de parar con todo el show que gira en torno de la polarización. ¿Será que el senador Uribe es o no es perseguido? Por favor hay cosas más importantes que focalizarnos solamente en torno a una sola persona.
Los colombianos debemos volver a creer en nuestras instituciones y dejarle a la justicia trabajar sin presión alguna, pues debe de guardarse la reserva del sumario y no salir a los medios de comunicación a divulgarlo, y mucho menos hacer proselitismo con él, como lo ha hecho el señor expresidente por las redes y a través de las entrevistas que le hicieron recientemente algunos periodistas de distintos medios de comunicación.
Debemos ser respetuosos y no mezclar el proselitismo político, con las entrevistas y la investigación como tal.
Hay que darles libertad a los colombianos para que sean ellos mismos los que piensen y decidan cual es el mejor candidato.
De otra parte, al leer la noticia que aparece en la revista digital “Voces” mencionada anteriormente; en caso de que se confirme la misma, vemos que hemos caído muy bajo, pues no es admisible que para ganar votos se tenga que vender el alma al diablo, faltar a la ética, a la honestidad y a la verdad.
La política es el arte de gobernar y como tal debemos con argumentos y con ideas ser capaces de ganar limpiamente una contienda electoral, y no con mentiras.
Es hora de dejar de ser maniqueistas, y seguir creyendo que el país está dividido entre los buenos que siguen al señor senador Uribe, y los malos los que siguen al señor presidente Santos. El país debe de concentrarse en lo fundamental, que es en recuperar la credibilidad de nuestras instituciones, en encontrar de nuevo los valores de país, en fortalecer la democracia, en consolidar la paz, en recuperar la totalidad del estado y quitárselo a los grupos al margen de la ley, en generar empleo, en acortar la brecha social y las injusticias, en ponernos todos la camiseta por Colombia y unirnos para luchar por el desarrollo del país y hacerlo más igualitario, próspero y seguro.
No retrocedamos a la época de la violencia política en donde el país se polarizo y se mataban porque unos eran rojos “cachiporros” y otros azules o “godos”. Acá no hay buenos ni malos, todos somos colombianos que debemos cerrar filas en la reconstrucción del país y parar de hacerle conejo a la democracia.
El país comienza a fatigarse de las mentiras, la polarización y de los actores de la misma. Es hora que dejemos de ser una república bananera y entremos a formar parte de los países civilizados. !Basta ya! ¡No más mentiras!.
(*) Ex diplomática[/vc_column_text][vc_column_text]http://www.eje21.com.co/2018/03/que-horror-pobre-pais-es-hora-de-decir-basta/[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]