La Importancia de la Justicia transicional

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Rotary District Edición Mayo2023 @Claraichaves ArtículoLa Importancia de la Justicia transicional

Clara Inés Chavéz / Ex-diplomática – Escritora

 

En el proceso de paz cuya negociación culminó en el año 2016 en la Habana entre el Estado colombiano y las hoy extintas FARC, se puso en práctica un sistema de Justicia Transicional (JT) con los siguientes objetivos: conocer la verdad de los crímenes cometidos dentro del conflicto armado, proporcionar reparación a las víctimas quienes son la columna vertebral del acuerdo y de esta clase de justicia, reconciliar al país y reparar el tejido social, reformar las instituciones eliminando los aspectos negativos que generaron o ayudaron al conflicto, todo ello, para fortalecer la justicia, las instituciones democráticas, recuperar la institucionalidad y el Estado de Derecho. De allí la importancia de la Justicia Transicional.

Lamentablemente en Colombia aún se desconocen las bondades de esta justicia y la asimilan a la impunidad, cuando no es así. La Justicia Transicional es provisional, se utiliza en un período especifico de tiempo, y como una forma de hacer justicia en un país en el que ha existido el conflicto armado interno o un proceso de transición de una dictadura a la democraciaLa misión de esta justicia es juzgar a los victimarios que han violado los Derechos Humanos.

Lo interesante es que esta justicia contempla los derechos de las víctimas y restablece la confianza en el Estado, y busca consolidar la paz y fortalecer la justicia. Es decir, es una forma de pasar la página y de facilitar el perdón y la reconciliación, ya que toda nación debe conocer los horrores de su propia guerra a fin de que no se repitan, y exigir justicia para los delitos políticos. Esta justicia se basa en dos fuentes de legitimad para poder confrontar el pasado que son los Derechos Humanos y la normatividad internacional.

La JT tiene cuatro componentes que son: verdad, justicia, reparación y garantía de no repetición, y coloca a las víctimas en el corazón de toda negociación. Así mismo realiza reformas institucionales a fin de fortalecer la legalidad, la justicia, la democracia, la gobernabilidad y la paz. Así mismo permite las amnistías y los indultos para los delitos políticos, pero no para los delitos de lesa humanidad, crímenes de guerra y genocidios. Dentro de este escenario, la JT prohíbe la venganza contra los victimarios, pero si implica responsabilidad por los hechos atroces y exige que los perpetradores admitan sus responsabilidades por los crimines cometidos.

El perdón es un elemento importante dentro de las democracias en las que hay conflictos y es un elemento fundamental para que las víctimas puedan superar el dolor que les proporcionaron los victimarios, o en la transición de una dictadura a la democracia, a fin de que se repare a las víctimas y se castiguen los delitos atroces y de lesa humanidad, para ello se disponen estrategias judiciales y extrajudiciales con el fin de obtener un cambio total en el orden social y político del país. La JT proporciona herramientas a las democracias para enfrentar a los actores de un conflicto armado y por ello la Justicia Especial para la Paz (JEP) es la columna vertebral del acuerdo de paz.

En el transito del conflicto a la paz es necesario que se den las condiciones fundamentales para la resolución de los conflictos sociales en el contexto de la deliberación democrática, con paz positiva y sin violencia estructural; por ello es importante y necesaria la negociación. Esta justicia se utiliza en las negociaciones con actores que tienen un tinte político como son las guerrillas, más no con los alzados en armas que pertenecen a la delincuencia común. Para estos últimos existe la justicia penal ordinaria.

Otro elemento a tener en cuenta es la reconciliación para que exista una paz duradera, es decir, aquellas conductas relacionadas con el conflicto interpersonal, de intolerancia, al uso frecuente de la violencia, para que posteriormente dejen de existir. Esta clase de justicia va acompañada de las comisiones de la verdad que son herramientas extrajudiciales que facilitan conocer la verdad y dar una asesoría al gobierno para reformar instituciones o dictar políticas públicas que conlleven a evitar que se repitan los conflictos y para crear estructuras justas. Recordemos que el Estado tiene una responsabilidad directa en algunos casos o indirecta por los hechos delictivos de terceros que no pudo evitar a tiempo de manera radical.

Por ello cuando el gobierno habla de la paz total con actores alzados en armas distintas a las guerrillas, no se puede aplicar esta clase de justicia.

El hecho de que la justicia penal no sea indispensable en todas las transiciones no significa que se debe prescindir de ella en el proceso de superación de un conflicto armado. Si los que se acogen a un proceso de negociación no dicen toda la verdad de sus crímenes, pierden los beneficios que le concede esta JT, y pasarían a ser juzgados por la Justicia Penal Ordinaria.

Un país que no conozca toda la verdad de su propio conflicto y que no fortalezca la justicia y las instituciones democráticas, es un Estado en el que los conflictos continuarán y cada vez con mayor violencia y fuerza, de ahí que es vital que esta verdad se exprese, se haga justicia y se recuerde a través de monumentos, o diversas expresiones la crudeza del conflicto para que quede en la memoria de la sociedad civil y no vuelva a repetirse.

 

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