[vc_row css=».vc_custom_1423751086688{margin-bottom: 0px !important;}» parallax_background=»»][vc_column][vc_column_text css=».vc_custom_1565899211313{margin-bottom: 38px !important;}»]Parece ser que los colombianos estamos dopados por las malas noticias que pasan tanto a nivel nacional como internacional, que no registramos en la debida dimensión los hechos positivos como fue la importante visita de La Alta Representante y Vicepresidente de la Unión Europea Sra. Federica Mogherini de la Unión Europea (UE) quien vino en visita oficial el pasado 26 de mayo al país.
Se debió darle todo el realce que mereció, no solo por su condición de Alta Representante y Vicepresidente de la UE, sino por el vital apoyo que este organismo internacional le está dando a Colombia, y por ser un socio estratégico muy significativo que siempre ha estado apoyado al país y ser el cooperante más importante que tenemos.
Es necesario recordar que en el año 2003 la UE aprobó su “Estrategia Europea de Seguridad,” actualizada en 2008. En ambos casos se afirmó que” los conflictos armados son consecuencia de la falta de desarrollo económico, de las desigualdades y de la pobreza, y a su vez los conflictos impiden el desarrollo y causan mayor pobreza.”
Por tanto, para la UE los conflictos no solo deben abordarse desde la intervención política, sino también con instrumentos como la cooperación para el desarrollo, que reduzcan la pobreza y las desigualdades, promuevan el buen gobierno, los derechos humanos, el desarrollo y combatan las causas profundas de la desigualdad y el conflicto.
La UE en su enfoque contra los conflictos ha desarrollado el llamado “binomio seguridad-desarrollo”, donde apuesta por construir seguridad a través de políticas de cooperación para el desarrollo que busquen la erradicación de la pobreza, la resolución de los conflictos violentos y la construcción de una paz sostenible.
Colombia necesita desarrollarse y para ello se requiere de la paz y de la seguridad, pero como este es un matrimonio indisoluble, no habrá paz si no hay seguridad, y viceversa, con lo cual debemos dejar al lado el espíritu de criticar por criticar, y centrarnos en lo fundamental para el país que es la paz y la seguridad, de tal manera que podamos desarrollarnos y acortar de esta forma las desigualdades sociales que existen, y mejorar la calidad de vida de todos los colombianos.
La Unión Europea en Colombia se ha caracterizado por su espíritu de solidaridad, alta cooperación, (es el organismo internacional que más cooperación genera en el mundo) y decidido apoyo a la paz del país.
La UE vió con buenos ojos el actual proceso de paz desde su comienzo y la ley de restitución de víctimas del actual gobierno, por considerar que el Plan Colombia “tenía aspectos que eran contrarios a la cooperación” y a la vez no daba una solución total al conflicto por lo que no generaría una paz duradera, debido a que el problema del conflicto en Colombia es de carácter social, político, cultural, con exclusión económica que genera desigualdades y fragilidad en el estado.
Es importante por ello el involucramiento de la sociedad civil en esta negociación de paz, donde participen las víctimas, se restituyan las tierras, se fortalezca la democracia y sus instituciones, se combata la corrupción, el tráfico de drogas, los grupos ilegales, se vigile los derechos humanos como lo hizo el Gobierno recientemente frente a la penible realidad que sucedía en el Bronx en Bogotá por ejemplo.
En igual sentido la UE apoya los laboratorios de paz, que se desarrollan en seis regiones diferentes las cuales son zonas de violencia en donde actúan actores armados.
Durante la visita de la Sra. Federica Mogherini estuvo acompañada por el Sr. Eamon Gilmore quien es el enviado especial de la UE para la paz en Colombia, y “anunció que la UE proveerá un nuevo paquete de más de 575 millones de euros para apoyar los esfuerzos del posconflicto y la consolidación de paz de Colombia.
Según lo informado en la página web dela UE en el país, “este paquete reúne a los fondos de cooperación previstas por el Fondo fiduciario de la UE, el Instrumento de contribución a la estabilidad y la paz (18 millones de euros) en apoyo al Plan de Respuesta Rápida del gobierno colombiano y los préstamos que ofrece el Banco Europeo de Inversiones, junto con la cooperación en curso (67 millones de euros para el período 2014-2017). Se incluyen tanto medidas a corto y medio plazo, en forma de asistencia técnica, subvenciones y préstamos que estarán disponibles una vez que se firme el acuerdo de paz definitivo.
De particular importancia son las subvenciones que serán proporcionados a través de un fondo fiduciario, el «Fondo Columba», a la que la Comisión Europea y diez Estados miembros se han comprometido a aportar 90 millones de euros. El Banco Europeo de Inversiones (BEI) planea vincular un paquete de préstamo de 400 millones de euros con las acciones financiadas por el Fondo Fiduciario”.
Se resalta a su vez, el apoyo incondicional que la UE le ha dado al proceso de paz del gobierno del Presidente Santos desde su inicio, y su voluntad de apoyarlo en el posconflicto, debido a su trayectoria en estos temas.
La paz es el diamante que tenemos que pulir para que dé el brillo que el país y los colombianos necesitan, por ello la UE considera a Colombia como “un socio cercano y aliado” en esta tarea, y lo apoyara en las distintas etapas que el proceso amerita en el corto, mediano y largo plazo para que Colombia alcance una paz duradera y sostenible.
En este orden de ideas, “se llevó a cabo la firma de cuatro proyectos de la UE, relacionados con el desarrollo local sostenible, la promoción delos derechos de tenencia de la tierra y el acceso equitativo a la tierra en áreas protegidas nacionales la acción integral contras minas, y la radio comunitaria para la paz y la convivencia”.
Temas estos vitales para el desarrollo del país y para luchar contra la injusticia social, por ello es necesario combatir el conflicto, abordando las causas que lo originan mediante el fortalecimiento de la cooperación.
La paz traerá beneficios enormes en todos los sentidos, y en especial a la economía del país, de allí la importancia en obtener una solución negociada, el que haya unas reformas políticas y económicas, más autonomía para las regiones, y la participación de la sociedad de civil. Es la hora de decir, sí podemos entre todos construir un mejor futuro más igualitario y desarrollado, con mejores oportunidades para todos.
(*) Profesora universitaria y ex diplomática[/vc_column_text][vc_column_text]http://www.eje21.com.co/2016/06/el-importante-apoyo-de-la-union-europea/[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]