[vc_row css=».vc_custom_1423751086688{margin-bottom: 0px !important;}» parallax_background=»»][vc_column][vc_column_text css=».vc_custom_1565757847129{margin-bottom: 38px !important;}»]El mundo se concentra actualmente en el Medio Oriente, debido a las circunstancias desestabilizadoras y violentas que allí se presentan, como la guerra de Siria, el Estado Islámico, el acuerdo nuclear con Irán, el conflicto árabe-israelí, sin dejar de mencionar el reposicionamiento de Rusia, la injerencia de los Estados Unidos, y de Occidente debido a que la violencia de esta región alcanza a Occidente y tiene repercusiones en el mundo, y también a la migración de miles de personas a Europa que salen huyendo de la violencia de esta zona considerada de gran importancia estratégica no solo por sus recursos importantes de petróleo, sino por temas de la alta geopolítica.
El fundamentalismo religioso trasciende fronteras y pone a occidente en grandes aprietos, tal como Irán lo hace también con el acuerdo nuclear, en un país en donde el estado y la religión se confunden en uno solo, y en ese orden de ideas, sus actuaciones son un tanto mesiánicas.
La situación de Israel es particular en la región, por ser el país que actúa de contingente por su capacidad para hacerlo, y aliado importante de los Estados Unidos, pero que, a la vez, por las circunstancias internas de política exterior, y específicas de la región, han hecho que esta situación privilegiada no lo sea tanto ahora frente a los Estados Unidos, ya que se han venido presentando ciertos roces.
De otra parte el Estado Islámico, un actor perturbador por su fundamentalismo a ultranza y su violencia atroz, se constituye en un elemento desestabilizador para el islamismo, y sin dejar de mencionar para Occidente y especialmente para Estados Unidos, por considerar que los aliados con enemigos del islam.
Así mismo pretenden apoderarse de toda una gran parte del mundo, reviviendo el significado del ‘califato’ y del ‘imperio’ a la forma de los grandes poderíos que la historia nos he enseñado, pero en este caso, en términos altamente negativos.
Los grandes actores y líderes en el momento que tratan de contener al Estado Islámico son Rusia, y Estados Unidos, potencias que buscan reposicionarse.
Rusia trata de consolidar y expandir su influencia y estatus de potencia en la región, y por su parte Estados Unidos, haciendo lo suyo en el contexto de superpotencia, pero con errores cometidos tanto en el pasado con la política del entonces Presidente George Busch quien tuvo su injerencia en Irak, un país conformado por diversas etnias: chiítas, sunitas y kurdos, pretendiendo llevar la democracia a Irak y la seguridad al mundo, olvidó llenar el vacío de poder que se dejó tras la destitución y muerte de Sadam Husein, y luego la rápida retirada de los americanos bajo el mandato de Obama, con lo cual se consideró como su segundo gran error; y es sobre este hecho que se considera que es el inicio de la conformación del Estado Islámico, en donde se le atribuye a los Estados Unidos gran culpa del desmoronamiento de la región y del ascenso o surgimiento de dicha organización.
Por su parte con la administración Obama le ha faltado más decisión y dinamismo para contener y acabar con el Estado Islámico, y jugar el rol de superpotencia, pues tiene las condiciones para lograr el objetivo.
Rusia, por su parte con su papel de volver a reconquistar lo que fue históricamente, Putin se posiciona en la región, apoyando a Siria contra el Estado Islámico, y a la vez confrontando al gran sultán turco quien pareciera en teoría ser aliado de los Estados Unidos, pero que según los últimos acontecimientos denunciados por el zar de Putin, quien ha denunciado a Turquía como un aliado del Estado Islámico por tener negocios de petróleo con él, ya que el Estado Islámico se lo vende, y al parecer está implicada en el derrocamiento de un avión ruso que se encontraba en la zona luchando contra el Estado Islámico. Esta situación pone en aprietos a Turquía quien quiere verse como una potencia regional.
De otra parte, tras la retirada de los Estados Unidos de Irak, se da luego el estallido de la primavera árabe que pretende acabar con la dictadura, pero que no saben consolidar la democracia y que carecen de líderes, y a su vez, la guerra civil Siria, la cual unida a la situación propia de Irak, el Estado Islámico avanza enormemente en esta región y en especial en estos dos países, tomándose la ciudad de Mosul y controlando una gran parte de Bagdad y la frontera entre Irak y Siria ha dejado de existir.
Así mismo, ante los hechos acaecidos recientemente en Francia, este país le declara la guerra al Estado Islámico y procede a enviar aviones para ayudar a aniquilarlos. Lo cierto es, que Occidente y en especial los Estados Unidos tienen la capacidad para ello, pero no se entiende su pasividad y la permeabilidad que le han dado a la situación, y al avance de Rusia en la región.
Para el Viejo Continente esta situación genera riesgos tales como el regreso de los yijadistas que significa terror, y la proliferación de sus doctrinas fanáticas y recalcitrantes en la región de los Balcanes, con lo cual la Unión Europea tendrá finalmente que darle más importancia a la región sudoriental de su propio continente
Algo para analizar y tener en cuenta es el papel vital de Jordania, país que ha jugado un rol fundamental en el equilibrio de la región. La pregunta sería cuál será su papel y si resistirá a los cambios geopolíticos de la región.
No será fácil, pero lo cierto es que, en este mundo globalizado e interdependiente, este tema es uno de los grandes problemas del actual orden internacional, y por ende compromete al mundo, a su supervivencia y libertad, por lo tanto, es un asunto que nos concierne a todos.[/vc_column_text][vc_column_text]http://www.eje21.com.co/2015/12/el-medio-oriente/[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]