Democracia, exclusión y violencia

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[vc_row css=».vc_custom_1423751086688{margin-bottom: 0px !important;}» parallax_background=»»][vc_column][vc_column_text css=».vc_custom_1565907128102{margin-bottom: 38px !important;}»]Muchos hablan de democracia pero pocos conocen su significado, y menos aún, la practican.

Hechos como los ocurridos con los directivos del Club Campestre de Medellín que llamaron al socio del club que había invitado a almorzar el 6 de junio al señor Petro, para que lo desinvitara, “en aras de conservar la tranquilidad y evitar alguna alteración del orden de cualquier índole interna o externa”, dejan mucho que desear en un país que se ha caracterizado por la intolerancia, la exclusión y el irrespeto.

Mi concepción de país no tiene que ver con el hecho de que hoy es el Sr. Petro, ayer fueron los vulnerables del país: los campesinos, los indígenas, los afros, etc., a quienes el estado los ha discriminado y olvidado por décadas.

Lo lamentable es que muchos hablan de reconciliación, de paz, de perdón, pero ¿como crear las condiciones para llevar un país a la paz, si lo único que estamos sembrando es la exclusión, la polarización, el sectarismo y el fanatismo?.

¿Cuándo aprenderemos a ser incluyentes? Esto no significa tampoco que vamos a compartir con quienes no nos gusta, pero estas personas a quienes hoy excluimos también son sujetos de derechos igual que el resto de los colombianos, y se les debe de tratar en el plano de la igualdad, por el simple hecho de ser ciudadanos.

Prácticas como esta, de excluir a un candidato solo por sus ideas, o por su pasado, nos llevan al retroceso como sociedad y como país, y le damos argumentos a los violentos para que continúen por este camino, pues la exclusión, el segregacionismo y la estigmatización generan violencia.

Hemos olvidado nuestra historia. La lucha de los campesinos y de los pobres porque se le reconocieran sus derechos y una condición de vida más digna, llevo a presidentes colombianos en distintas épocas,  a  la represión. Lo anterior dejo como resultado el surgimiento de grupos guerrilleros, miseria, injusticia y desigualdad.

Estamos cayendo casi en el fundamentalismo, en el sentido de que ya no podemos expresar nuestras opiniones, ni manifestar nuestras preferencias, so pena de ser excluidos.

(*)Ex diplomática[/vc_column_text][vc_column_text]http://www.eje21.com.co/2018/06/democracia-exclusion-y-violencia/[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]