[vc_row css=».vc_custom_1423751086688{margin-bottom: 0px !important;}» parallax_background=»»][vc_column][vc_column_text css=».vc_custom_1565904727124{margin-bottom: 38px !important;}»]No sé si reír o llorar. Hablando con unos amigos extranjeros me han comentado su tragedia en Colombia cuando decidieron solicitar un préstamo al banco Colpatria y después de que el banco les solicitara hasta el cuadro hemático pasaron seis meses sin que les resolvieran su préstamo.
Como si fuera poco, el hecho de ser forastero para esta entidad bancaria parecería ser un sinónimo de mala fe, y se presume por ende la conducta delinquida del extranjero, pues así manifestaron sentirse estos amigos extranjeros.
Uno podría entender que el solicitante del préstamo no reúne los requisitos, o que quizás no tiene los ingresos suficientes para responder, pero no es así. Este personaje es un exdiplomático con buenos ingresos certificados por un organismo internacional con categoría de embajada y con su documentación en regla, que muchos quisieran tener.
El tema no termina allí, pues los funcionarios de Colpatria que se encargan de tramitar prestamos, en el caso particular del prestigioso foráneo, ni siquiera leen la documentación y solicitan la misma por enésima mes, además de llamar a preguntar cuanto son sus ingresos, en lugar de mirar las certificaciones de los recursos economicos del solicitante.
Esto es solo un caso de muchos otros, y de otros tantos que ocurren en Colombia no solamente con el sistema financiero que se creen dioses y los dueños de la verdad y del mundo.
Se supone que Colombia pertenece a la categoría de emergente y con economía media, que a la vez ha realizado acuerdos comerciales con la Unión Europea, Estados Unidos, entre otros países; y por lo tanto tienen unas condiciones especiales y preferenciales que les permiten hacer más ágil y fácil la relación comercial.
Cabe recordar a la vez, que existe una ley colombiana que elimina la tramitología pero al parecer esta ley es de adorno porque el sistema financiero en Colombia y el establecimiento la desconocen.
El principio general de la buena fe no existe, como tampoco estos acuerdos de libre comercio, con lo cual hacen tediosa, engorrosa cualquier tramitación.
Un colombiano que desee exportar a la Unión Europea por ejemplo, para poder sacar sus productos tiene que pasar por toda una penuria de trámites absurdos, pero llegando a Europa la cosa cambia y es color de rosa. Parece que se olvida el espíritu de los acuerdos comerciales y el sentido y beneficio económico que significa el exportar.
Parece chistoso para un país como el nuestro que pretende salir del subdesarrollo, pero mantiene actitudes arcaicas y mediocres. Es lamentable ver como algunos funcionarios o mandos medios tanto de la empresa privada como del sector público tienen una pereza mental que no les permite tomar el más mínimo esfuerzo en leer y tratar de entender la situación que se le presenta para dar una solución 2 adecuada a la misma. Claro esta enfermedad es a todo nivel, lo vemos también en algunos estudiantes universitarios que no saben leer y no comprenden lo que leen.
Podríamos decir entonces que además de ser un problema a nivel educativo que viene desde la primaria, también es un problema de valores de la sociedad que viene desde la casa, en donde se acostumbra a los hijos al facilismo y mal interpretar la tecnología como la manera de reemplazar la inteligencia y la mente, cuando la tecnología es una herramienta para servirnos de ella.
No obstante lo anterior, les cuesta a estas personas reconocer su mediocridad, con lo cual se creen magistrados sentando una jurisprudencia equivocada. ¡Que arrogancia!
Si toda esta situación traumática les sucede a personas con un alto nivel educativo, imagínense la tragedia que les toca vivir a los de ruana como llaman en Colombia a las personas que no cuentan con estas condiciones académicas.
¿Para dónde vamos como país y como sociedad? Es hora de salir de la mediocridad y de esforzarnos por construir un verdadero país donde la solidaridad, los valores, el desarrollo, y la paz reinen.
(*) Ex diplomática.[/vc_column_text][vc_column_text]http://www.eje21.com.co/2017/04/disque-somos-un-pais-emergente/[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]